La lama por dentro
El relleno cerrado es lo que aísla y lo que mantiene bajo el peso del paño. Una lama hueca ni aísla ni resiste.
Cuando el paño de lamas está vencido, reponer piezas solo compra tiempo. Medimos el hueco, encargamos el paño con esas cotas exactas y lo dejamos colgado, aplomado y ajustado.
Hay tres cotas que tomar y una comprobación que no debe saltarse. Las cotas: anchura libre entre guías, altura hasta el punto de apoyo de la lama terminal y holgura que queda en el cajón con el paño recogido. La comprobación: si el hueco sigue a escuadra. En los chalés de Las Rozas con años de servicio es habitual que no lo esté, y sin corregirlo el paño de lamas roza por un lateral desde el primer día.
Cuánto cuesta una persiana a medida depende de esas cotas y del material elegido, y el persianista se lo confirma en la misma visita a domicilio. Con esos números se encarga el material, que llega cortado a esa medida y con los topes colocados en los extremos. De ahí el plazo de fabricación: lo que se recibe está hecho para ese hueco concreto y no sirve para ningún otro.
En el montaje se retira la persiana antigua, se repasan las guías o se cambian, se cuelga el paño de lamas del eje y se fijan las posiciones de apoyo. Si va a llevar motor, este es el momento de alojar el motor tubular dentro del eje y ahorrarse descolgar la persiana otra vez.
Anchura, altura de apoyo y espacio libre en el cajón. Y el aplomo del hueco, que es lo que casi nunca se comprueba.
Cortado a esa medida y con el acabado elegido. Nunca recortando sobre la marcha una persiana de serie.
Se baja sujeta para que el paño no caiga de golpe y se deja el cajón despejado y limpio.
Paño de lamas al eje, guías a plomo y posiciones de apoyo fijadas. Se recorre la persiana varias veces antes de dar por terminado el montaje.
Instalar una persiana nueva no siempre es la respuesta. Con las lamas en buen estado y el fallo localizado en el mecanismo, lo honrado es sustituir la pieza averiada de la persiana y seguir utilizándola durante años. Lo decimos aunque el encargo mayor fuera el otro.
Ahora bien, hay señales que no admiten discusión: lamas que se quiebran al presionarlas con el dedo, un paño empapado de humedad que pesa el doble de lo que pesaba, topes laterales desaparecidos o un perfil de lama descatalogado sin recambio compatible. En esos casos cada reparación dura una temporada y el gasto acumulado supera al de un hueco nuevo en dos o tres visitas.
El momento de instalar una persiana nueva es además el momento de decidir todo lo demás, porque el hueco queda abierto una sola vez: si llevará motor tubular y mando a distancia, si conviene aprovechar para colocar una mosquitera a medida en la misma ventana y qué material pide esa orientación concreta. Agrupar el trabajo sale mejor que volver tres veces. Si no sabe por dónde empezar, en la portada están todos los trabajos de persianas que cubrimos en Las Rozas.
Una persiana a medida no sale de un almacén: se fabrica con las cotas de su ventana. Este es el recorrido completo, para que sepa en qué punto se encuentra el encargo en cada momento.
| Fase | En qué consiste | Presencia en la vivienda |
|---|---|---|
| Visita de medición | Se abre el cajón y se miden la anchura útil entre guías, la altura hasta el alféizar y el diámetro que tiene el eje. | Alguien que abra la puerta, media hora. |
| Elección del material | Se decide entre PVC, aluminio o madera y el color de la lama, con la muestra física delante. | En la misma visita. |
| Fabricación del paño | El paño de lamas se corta y se arma con las cotas tomadas. No se trabaja en la vivienda. | Nadie. |
| Montaje | Se retira la persiana antigua, se limpia el cajón, se cuelga el paño nuevo y se ajusta el apoyo. | Alguien en casa, de dos a tres horas. |
| Comprobación final | Se recorre la persiana varias veces, se verifica que entra recta en el cajón y se retira el material sustituido. | Antes de marcharnos. |
Entre la medición y el montaje transcurre el plazo de fabricación del taller. No cerramos una fecha hasta que el paño de lamas está fabricado, porque anunciar una jornada y presentarse en otra es peor que no decir nada. Si durante la medición se aprecia que el paño todavía da de sí, se lo indicaremos y el trabajo quedará en una reparación de persianas, que resulta bastante más económica.
El material de la lama decide el peso que soportará el mecanismo, el aislamiento del hueco y la vida útil del conjunto. En Las Rozas trabajamos sobre dos escenarios muy distintos: los huecos anchos de las urbanizaciones de vivienda unifamiliar y las ventanas de bloque del Casco Urbano y de Las Matas.
La lama de PVC con relleno de espuma es la opción más extendida en ventanas de vivienda. Pesa poco, aísla razonablemente y no castiga la cinta ni el recogedor. Es la elección lógica para dormitorios y ventanas de medidas normales.
En los ventanales de más de dos metros y medio de Molino de la Hoz, Punta Galea o el Club de Golf, el PVC se comba con el paso del tiempo. La lama de aluminio inyectado mantiene la forma, resiste mejor la exposición solar y admite sin problemas la motorización, que en persianas de gran formato deja de ser un capricho.
Reservada para porches, galerías y terrazas cubiertas, donde el objetivo no es oscurecer sino tamizar la luz. Pesa más que las anteriores, de modo que exige un eje bien dimensionado y revisiones más frecuentes del mecanismo.
En Monte Rozas y El Cantizal abundan los cajones integrados con la carpintería, que se registran por la tapa inferior. Renovar el paño de lamas exige respetar el grosor del perfil original para que siga cabiendo dentro, y por eso la medición se hace siempre en la vivienda.
El relleno cerrado es lo que aísla y lo que mantiene bajo el peso del paño. Una lama hueca ni aísla ni resiste.
Un paño de lamas nuevo sobre una cinta gastada dura lo que tarde esa cinta en romperse.
La lama de PVC con relleno de espuma cumple en la mayoría de ventanas de vivienda: aísla bien, pesa poco y no castiga el mecanismo. El aluminio se reserva para huecos anchos y fachadas muy expuestas al sol o al viento, porque el paño de lamas no se comba. Para porches y galerías queda la alicantina de madera, que tamiza la luz en lugar de suprimirla.
Lo normal es que sí. Con el cajón en buen estado y las guías derechas, se renueva solo el paño de lamas, que es la parte gastada. Hay que intervenir en el cajón cuando la humedad lo ha deteriorado o cuando la tapa de registro resulta demasiado pequeña para trabajar dentro.
Porque los huecos no vienen en tallas. La anchura entre guías, la altura hasta el alféizar y el espacio libre del cajón varían de una ventana a otra dentro de la misma vivienda. Un paño de lamas recortado sobre la marcha pierde los topes de los extremos y termina saliéndose por un lateral.
No hace falta. El paño de lamas se introduce por arriba y las guías quedan atornilladas al propio hueco, por delante del cerco. Solo se toca la carpintería cuando las guías antiguas están selladas contra ella y hay que arrancarlas completas.
Sí, y conviene indicarlo antes de encargar el material. Sabiendo que la persiana llevará motor tubular, se escoge un eje del diámetro adecuado y, si hay ocasión, se deja pasada la línea eléctrica. Añadir el motor después se convierte entonces en un trabajo de una mañana.
El blanco y el crema son los más solicitados porque no desentonan en fachada y reflejan el calor. En comunidades con normativa estética hay que respetar el color aprobado, y conviene confirmarlo antes de encargar el material: un paño de lamas fabricado a medida en un color equivocado no admite devolución.
El aislamiento principal lo aporta la ventana, no la persiana. Dicho esto, un paño de lamas de PVC con relleno cerrado sobre el hueco añade una cámara de aire que se aprecia en las noches frías y atenúa el ruido de la calle. La diferencia frente a una persiana antigua con lamas separadas es apreciable.
Por supuesto, y es lo más habitual. Se empieza por las orientaciones que más castigo reciben o por los huecos que ya han dado averías, y el resto se deja para más adelante. Lo único recomendable es anotar el modelo de lama y el acabado elegidos, para que la vivienda no acabe con persianas distintas en cada ventana.
La cinta, el recogedor y los soportes viajan en el vehículo.
La roza antigua del recogedor sirve para pasar el cable.
Mosquiteras enrollables, correderas o de marco fijo.
Chapa ciega, microperforada o ballesta para comercio de calle.
Rellene el formulario o llámenos por teléfono. Con saber si la persiana sube, si hace ruido al moverse o si se ha quedado detenida, el técnico ya puede preparar el recambio antes de salir.
Teléfono
Horario
Abierto 24 horas, todos los días. El día y la franja horaria de la visita se acuerdan por teléfono.
Zonas de servicio
Todo el término de Las Rozas de Madrid, de Las Matas a El Cantizal, y los municipios vecinos: Majadahonda, Torrelodones, Galapagar y Villanueva del Pardillo.
Visita y presupuesto
El desplazamiento para ver el hueco y tomar medidas no se factura aparte.
Aquí no hay seguimiento de nadie. Lo único que se guarda es lo que necesita el formulario para funcionar y su comprobación de seguridad. Ni analítica, ni anuncios. Más detalle.